Y siguieron bajando las temperaturas hasta llegar a mínimas de 13º C bajo cero. Y la nieve que había caído la noche del domingo se quedó por una semana, confundiéndose con el hielo y la escarcha que crecían cada mañana sobre todas las cosas.
Los árboles se pusieron blancos de hielo.
Las veredas crujían de frío.
















