Pues según lo que se busque. Llegué sin ganas, con gripe y frío, casi una hora tarde con el maravilloso tren alemán roto a mitad de camino.
- No ha sido una hora, solo 57 minutos - me dijo la señora de atención al cliente cuando fui a reclamar.
- Devolución? - me dijo como si esa palabra no existiera en el vocabulario que le habían enseñado- Entregamos vouchers cuando el tren llega más de 61 minutos tarde.
- ¿Es normal que un tren llegue una hora tarde en Alemania? - digo sarcástico
- El tren no ha llegado una hora tarde, señor. Han sido sólo 57 minutos- sonríe
Hay camellos a la salida de la estación y un ambiente espeso que da un poco de miedo aún a las 10 y media de la mañana. A 500 metros, del otro lado del río, está el Städel Museum que tiene una colección de pintura que vale la pena visitar.



























